Hillary Clinton fue más allá de lo tolerable

El Diario / Elvira Arellano
abril 2008

Elvira Arellano y hijo

No es ningún secreto que en la comunidad latina hemos tenido un diálogo largo con el senador Barack Obama. Queremos que él nos entienda. Queremos que sienta nuestro dolor. Queríamos que se levantara más temprano para defendernos del odio que se ha dirigido en contra nosotros, a nuestras familias y a nuestros hijos, como resultado del debate sobre inmigración.

Si la senadora Hillary Clinton piensa que esto significa que puede contar con nosotros para afiliarnos con el ataque racista que se ha dirigido en contra de Obama por razón de su pastor religioso, entonces ella está subestimando nuestra inteligencia y nuestro entendimiento de la raíz de nuestros problemas.

La verdad es que las posiciones tomadas por Obama con la inmigración y la renegociación del TLCAN (NAFTA) por cierto son tan buenas, y hasta mejores, que las de Clinton. Pero hay otra verdad.

El odio que se ha dirigido a nosotros los indocumentados y nuestras familias, muchos de los cuales son ciudadanos norteamericanos, fue dirigido a nosotros porque no somos europeos blancos. Sencillamente, los republicanos temían que los estados ‘rojos’ (es decir, donde históricamente los republicanos solían ganar) se iban a volver ‘color café’. Se dirigió el odio a nosotros, a nuestra comunidad entera, en ambos lados de la frontera, porque algunas personas prefieren que los Estados Unidos sea un país blanco y que Dios les ha dado el derecho de dominar a los pueblos no blancos de este continente.

Mi Dios y las escrituras que leo no me dicen cosa semejante. Ningún latino debe aceptar la crucifixión del Reverendo Jeremiah Wright sin acordarse de que este buen y fiel pastor ha sido uno de los baluartes más fuertes de nuestra causa. Y nosotros hemos experimentado en carne propia esta clase de crucifixión, pues hemos sido crucificados todas las tardes por tres años por Lou Dobbs y esa clase de gente racista.

Jamás lograremos cambiar las leyes migratorias si el tipo de racismo que ahora se está dirigiendo a Barack Obama gana en los Estados Unidos. Al otro lado, la nueva mayoría que él está organizando es nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos, en ambos lados de la frontera. El ha dejado claro que nosotros y nuestros hijos son parte de la nueva mayoría.

Tal vez Hillary Clinton debe haberse retirado de la contienda después de que Obama respondió en una forma tan hermosa a los ataques que le hicieron. Eso hubiera sido mostrar un verdadero liderazgo. Por cierto no debe haber tomado la parte de las personas que lo atacaron. Hillary Clinton ya cruzó la línea, y en la opinión de esta latina, a Hillary le queda una sola opción: ¡Salga de la contienda!


12 Millones de Personas no van a "Auto-Deportarse"

Elvira Arellano
enero 2008

Hoy mis pensamientos están con mi compañera Flor Crisóstomo que me informa que ella ira a Nueva York para la marcha Contra el Racismo y Lou Dobbs en el cumpleaños del Reverendo Martin Luther King.

Flor fue arrestada en las redadas a nivel nacional por parte del departamento de Seguridad Nacional contra la compañía de IFCO en abril del 2006. Ella ha agotado sus apelaciones y esta citada para deportación el 28 de enero.

Juntas hemos Luchado fuertemente por una legalización y ella surgió como líder de los trabajadores de IFCO a través de la nación. Juntas llevamos a cabo una huelga de hambre de muchos días y dirigimos una marcha de 50,000 personas a favor de una moratoria a las redadas y deportaciones. Con el apoyo de la comunidad y nuestros oficiales electos latinos nosotros ganamos una extensión de un año para los trabajadores ante la oposición del departamento de seguridad nacional.

¿Dónde estamos nosotros ahora en nuestra larga lucha? El Congreso ha fallado de actuar para arreglar la ley rota. La seguridad nacional arrestó a 38,000 trabajadores el año pasado. 54% de Latinos temen cada día que un ser querido, amigo o un miembro familiar será arrestado. El plan, evidentemente, es de hacer que el resto de los 12 millones sé "auto-deporten."

Eso nunca sucederá. No sucederá porque las pólizas de los EE.UU. como NAFTA todavía están destruyendo trabajos en México. NAFTA fue la razón que Flor y yo fuimos a los EE.UU. en primer lugar. Nosotros no fuimos por el sueño norteamericano. Fuimos por lo que la pesadilla norteamericana había hecho a nuestras comunidades y nuestro país.

Con la eliminación final de las tarifas en el maíz y los frijoles es estimado que millones de mexicanos no podrán ganarse la vida en la tierra y se dirigirán a la frontera. ¿Con personas todavía viniendo y ninguna manera de sobrevivir en México, que es lo que hace que el gobierno de EE.UU. piensa que los 12 millones de trabajadores indocumentados se van a "Auto-Deportar"?

Cuándo yo fui a los Estados Unidos fui para poder sostener a mis padres y mis hermanas. Tuve un hijo quien es un ciudadano de EE.UU. y yo tuve mucha determinación, como millones de otras personas con familias ciudadanas, para darle las oportunidades en su derecho. Así que luché para permanecer y no ser separado de él.

Flor fue a los Estados Unidos a trabajar y mandar dinero de regreso a sus niños mientras su madre que es una señora de edad cuida de ellos. La intensificación de la frontera significó que ella no podría viajar de aquí para allá para verlos – y aun su supervivencia dependía en el dinero que ella podría ganar y mandarles a ellos.

En ambos casos nuestros, la combinación de NAFTA y el sistema de labor indocumentado significó la separación de familias. Es un sistema cruel e inhumano y debe ser terminado. Creo que el gobierno sabe que arrestando a 38,000 personas mas cada año no hará que 12 millones de personas sé "auto-deporten" cuando NAFTA todavía esta quitando los trabajos en México. Sólo continuara llevando a los 12 millones – y la comunidad latina entera – más profundamente en las sombras del temor y la discriminación y la separación de familia. Ellos no están terminando el sistema de labor indocumentado; ellos solamente están haciendo la situación más dura para nosotros.

Flor me preguntó lo que ella debe hacer. ¿"Debo yo volver a mis niños en México con nada para ofrecerles después de siete años de trabajo duro y mirar que sus vidas sean destruidas enfrente de mis ojos?"

Le dije a Flor que ella debe decidir. Quizás el regalo más grande que ella puede darle a sus hijos es el ejemplo de su lucha y su dignidad. Tenemos que hacer que América vea lo que esta haciendo.


La Cara Humana del Santuario

por Aarti Shahani
Issue #42, Jan/Feb 2008, COLORLINES magazine

Desde Michoacán, México, dos caminos muy diferentes han llevado hacia la fama a nuestros conocidos personajes y a una misma cita con la historia. Por un lado, el camino de Felipe Calderón, graduado de Harvard, Presidente de México, electo con un discutido margen mínimo (solo 0,58% de los votos), por consiguiente, bajo una franca y activa oposición en su propio país. Por otro lado, el camino de Elvira Arellano, humilde y representativa trabajadora de los servicios de limpieza, quien fue deportada de los Estados Unidos aún después de acudir a la figura de santuario para evadir la aplicación de las leyes de inmigración, tras un breve alejamiento de su albergue en una iglesia de Chicago.

La reunión entre Elvira y Felipe, se encaminó esencialmente hacia la búsqueda de una visa diplomática para hacer posible su regreso a los Estados Unidos, legalmente. Elvira, ya reconocida embajadora de la paz y vista como una Rosita Parks a favor de los derechos de los inmigrantes, piensa que podría ayudar a estos dos grandes países a alcanzar un acuerdo en el tema de inmigración, de igual manera como se consiguió concretar el Tratado de Libre Comercio o el acuerdo de lucha Contra las Drogas.

Tal vez por la inquietud de los dos gobiernos con el cuestionamiento de la autoridad o la preocupación de convertir a una deportada en representante oficial del gobierno, y por el impacto que esto pueda producir sobre los mercados, Felipe Calderón decidió no aceptar esta figura. Elvira se fue decepcionada de la reunión y criticó al Presidente en varios diarios nacionales de México, tal como en La Jornada, diciendo "…él es muy débil."

Elvira no está sin bases para esta afirmación, ya sabe mucho sobre riesgo y vulnerabilidad desde su situación. Ella además es madre soltera, había sido antes deportada y cruzado la frontera dos veces, y acostumbraba limpiar aviones en el aeropuerto Internacional O'Hare. En 2002, poco antes de las fiestas navideñas, los agentes federales barrieron con 500 trabajadores, la removieron de la nómina salarial hacia la corte criminal. Después de tres comparecencias ante un juez federal, ella se declaró culpable de fraude de documentación, aceptando tres años de libertad vigilada.

Elvira ahora pertenece a una categoría condenada casi a nivel universal, al ser clasificada como "doble ilegal". Un reportero del New York Times editorializó una vez, "el país está polarizado entre aquellos que quieren un camino hacia la ciudadanía para inmigrantes ilegales y aquellos que quieren que los deporten. Pero casi todos están de acuerdo en que el doble ilegal, es decir, inmigrantes sin documentos legales, quienes han cometido crímenes, no son bienvenidos."

Elvira continúa en franco desacuerdo. En realidad ella estaba muy molesta porque las cortes criminales la juzgaran tan severamente y porque las cortes de inmigración ni siquiera la juzgaran. Contrario a la creencia popular, Elvira nunca tuvo una audiencia de inmigración. La deportación fue el resultado de un proceso civil enteramente en manos del procurador de justicia del Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security).

Mi colega Subhash Kateel le dijo una vez a un congresista incrédulo "la deportación es la forma más cruel de audiencias civiles en América. ¿Hay algún otro proceso donde Usted podría ser encarcelado todo el tiempo y nunca tener una audiencia?" Si existe alguna diferencia entre el sistema de inmigración de hoy y del pasado es la prisión. Dos años después de la aprobación del Tratado de Libre Comercio (NAFTA por sus siglas en inglés), el cual eliminó barreras económicas, Clinton firmó leyes de inmigración doméstica que hicieron de la deportación y de la detención mandatos mínimos dentro de las fronteras del país.

Elvira – a diferencia de la mayoría de los trabajadores que han sido detenidos en redadas en los aeropuertos y de la gran mayoría de los dos millones de deportados en la última década- no fue encarcelada física o espiritualmente. En situaciones donde la mayoría sentiría miedo o vergüenza ella reafirmó "Dios no tiene pena cuando uno habla la verdad." Muy pronto ella se convirtió en la cara humana de las conferencias de prensa sobre el sistema disfuncional de inmigración.

Mientras servía como testigo, Elvira conoció a Emma Lozano, una veterana en la política de Chicago, quien se aproximó a esta joven mujer con entusiasmo y le preguntó "¿Tienes un empleo? ¿Un abogado(a)? ¿Un lugar donde vivir?" Emma la invitó a vivir en una iglesia. Elvira limpiaba casas y vendía botones distintivos sobre su lucha para ocuparse. La vivienda gratis fue un regalo de Dios. Y así se inicio una relación que llevó a Elvira al centro de una comunidad politizada. Es gente común que resiste el abandono a diario cruzando la frontera, trabajando sin estar formalmente empleados, ahorrando su dinero bajo el sofá. Las agencias sin ánimo de lucro están encaminadas a proveer servicios sociales y a dirigirse a personas en los círculos del poder y no están creadas o preparadas para liderar el poder de la gente común y corriente.

Elvira fue ubicada como puente entre el sobrevivir diario y los esfuerzos colectivos por el cambio. Su primera tarea fue construir la organización La Familia Latina Unida, una organización para familias como la suya. Durante ese tiempo ella pudo reunir a docenas de familias. Estas familias intercambiaban información sobre empleos y abogados. Su hijo Saulito, nacido en este país, lideró a los más jóvenes.

Usando las relaciones de la entidad Pueblo Sin Fronteras, la organización de Emma y la coalición Illinois Coalition for Immigrant and Refugee Rights, las familias han obtenido una propuesta legislativa privada, patrocinada por el congresista Luis Gutiérrez y el senador Dick Durbin. Una acción legislativa privada suspendería la ley pública para la persona como individuo o para un grupo nominal sujeto a esa ley. Si la legislación se aprueba, miembros de La Familia Latina Unida serían la excepción a las leyes que requieren la deportación de millones de personas.

La organización recaudó sus propios fondos para tomar autobuses hacia Washington, D.C. Elvira estuvo ahí por los menos 20 veces. Ella hizo parte de coaliciones de apoyo a reformas migratorias y a licencias de manejo, no como profesional sino como líder. Su propio análisis también fue transformado, como ella explicó "después de trabajar en Pueblo Sin Fronteras, yo entiendo que la legalización no resuelve el problema para todos. ¿Y qué se dice de las personas ya deportadas o de las personas con antecedentes criminales de hace muchos años?"

Estas son las personas en foco sistemático para el gobierno. A pesar del liderazgo cívico de Elvira, el Departamento de Seguridad Interna (Homeland Security) le ordenó que se rindiera. Esta madre soltera e imperfecta -sin empleo, con record criminal y una orden de deportación- tenía un poco más de fe en Dios, cuando Saulito dijo "NO". América no había visto éste tipo de desobediencia civil desde los 80s con el movimiento santuario. Su desobediencia civil pudo tocar muchos corazones, el mío incluido.

Por varios años yo he sido miembro de Familias por la Libertad (Families for Freedom) una organización en New York similar a la de Elvira. En esa primavera, cuando millones de inmigrantes marcharon y tomaron al país, nosotros tuvimos un triunfo excepcional como organismo de base: nuestros jóvenes nacidos aquí conmovieron al congresista de Bronx José Serrano para presentar legislación nacional. A nivel nacional el 15% de las familias están integradas por hijos ciudadanos con padres inmigrantes. Si la legislación Child Citizen Protection Act es aprobada, esto permitirá a los jueces de inmigración que consideren a los hijos ciudadanos antes de deportar a Mamá o a Papá. Durante la batalla de políticas, la cual fue abrumadoramente definida por intereses comerciales, Emma Lozano llamó a la legislación "el secreto mejor guardado dentro de todo este debate sobre inmigración." Esta legislación continúa pendiente en el congreso.

En medio de nuestra victoria y el trabajo, perdí de vista a un amigo. En el décimo aniversario de las leyes de 1996, mientras educábamos a los legisladores, Jorge Emilio Cabrera estaba en la oficina de seguridad interna (Homeland Security Office). Cabrera tenía su tarjeta de residente con un antecedente de drogas muy antiguo, del cual fue convicto. En 1999 el gobierno lo expulsó del país a la República Dominicana. En el 2001 el juez dictaminó que su deportación era ilegal. En 2002, mientras Cabrera trabajaba para una compañía de barcos de envíos que se detenían en puertos de Estados Unidos; una vez la aduana lo removió de la embarcación y lo declararon culpable con cargos de re-entrar al país ilegalmente. Cabrera pasó cuatro años en una cárcel federal apelando su caso y tratando de ser padre para su hijo, quien lo extrañaba mucho.

Mientras Cabrera presentaba argumentos para poder permanecer en el país, el gobierno discutía que la anterior orden de deportación no podría ser revertida. Ellos esperaban la decisión de la corte cuando oficiales de inmigración detienen a Cabrera durante un proceso rutinario. Una vez en detención, era imposible sacarlo de ahí.

La ultima vez que hable con Cabrera, él estaba en la República Dominicana llamando por teléfono "tienes que ayudarme a regresar…yo tengo a mis niños. Esta persona aquí me dice que puedo apelar." Yo le dije "esta bien, esta bien. Debemos hablar del tema más tarde me tengo que ir" Me dirigí a una reunión importante.

Unos días después Cabrera había muerto en un accidente de automóvil manejando en un camino destapado desde su pueblo a Santo Domingo. Cuando un grupo de nosotros cruzamos el mar para visitar su sepultura, el padre de Cabrera nos explicó que su hijo había obtenido un trabajo, por lo cual dejó nuestro mundo con esperanza.

Jesucristo dijo que cuando una semilla cae al suelo se multiplica. Pero no por si sola. La tierra la debe absorber y nutrirla. Yo sentí desesperación, no esperanza, cuando mi amigo calló. Como víctima de un crimen, yo recordaba la escena y preguntaba repetidamente: ¿que fue lo que hice mal? Al paso del tiempo, las luchas de otros amigos me sacaron del arrepentimiento y busqué formas de honrar su memoria después de su muerte.

A través del sacrificio de Elvira pude crear otro camino. Poco a poco líderes religiosos iniciaron el diálogo por la necesidad de un santuario en New York. Muchos de nuestros miembros creen en Dios profundamente y pertenecen a iglesias y a mezquitas. Los centros de devoción parecían aliados naturales. Nosotros llegamos a ser valiosos activos también para ellos, apoyando las conversaciones de los ministros, con una comprensión técnica sobre el tema legal y facilitando la conexión con familias que hacían campaña contra las deportaciones.

El santuario no es un servicio social. No es una representación legal sobre uso de esteroides. Es arriesgado y toma tiempo intensivo, especialmente para la persona en refugio. Cuando nosotros presentamos el tema del santuario a los miembros de una reunión mensual era un tema sin importancia para la mayoría: sus seres queridos estaban encarcelados. Pero dos hombres, uno de China y otro de Haití se incorporaron para manifestar su apoyo. Así inició nuestra campaña por el santuario. La gran lección que ellos han mostrado es que la fé -no intereses personales- mueve a nuestra gente. Nuestras filas continúan sus acciones sin importar el aumento de las redadas, lo cual prueba que el odio produce algo más que miedo en nosotros.

La decisión de Elvira de dejar a un lado el santuario pudo haber sido la menos individual/personal y mas bien un acto valeroso por su parte. Muchos dicen que fue la peor estrategia. Después de tener huelga de hambre por dos semanas ella tuvo una conferencia de prensa y lanzó una serie de visitas a varias ciudades donde muchos empezaron a formar parte del Nuevo Movimiento Santuario, el cual ella inspiraba. Su visita tenía la intención de terminar en la capital del país pero nunca pasó de la primera ciudad. Vehículos sin identificación rodeaban su grupo en Los Ángeles, la ciudad premiere del país como "ciudad santuario." Después de darle un momento para despedirse de Saulito, los agentes se la llevaron. En unos pocos días ella estaba en México.

Aunque el gobierno podía encarcelarla por varios años no lo hicieron. Luissana Santibáñez, estudiante de colegio quien inicio la visitar a mujeres detenidas y a niños después que su propia madre fue deportada, sugiere: "ellos sabían que con ella en la cárcel todo hubiera sido caos y huelgas de hambre. Ella pudo haber organizado a las personas encarceladas". En la prisa por deshacerse de Elvira los oficiales violaron la convención de Ginebra, la cual requiere que ellos debían informar al gobierno Mexicano sobre su arresto y obtener permiso para su regreso a ese país.

Aarti Shahani es miembro de Familias por la Libertad en Nueva York.

LLAMADO EN APOYO ELVIRA ARRELLANO

Agosto 2006

En su ultima reunión del martes 22 de agosto, la Coalición del 1o de mayo acordó apoyar el caso de Elvira Arellano.

En caso de que usted no este familiarizado con el caso, Elvira Arellano es una madre soltera Mexicana de 31 años de edad, quien rápidamente se esta convirtiendo en el símbolo de lucha de millones de trabajadores indocumentado que se esfuerzan por mantener a sus familias unidas.

Arellano ha vivido en EE.UU. desde 1997. Ella tiene un hijo de siete años de edad, Saúl, quien tiene varios problemas de salud. Para proteger a su hijo Elvira desafió una orden de deportación del Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security).

El 15 de agosto, Arellano y su hijo entraron a la iglesia Adalberto de los Metodistas Unidos (United Methodist Church), en el lado oeste de Chicago reclamando santuario para no ser deportada. La iglesia y la membresía predominantemente puertorriqueña ofrecieron su apoyo incondicional.

Se le esta llamando la Rosa Parks del movimiento por los derechos del inmigrante y nuestra coalición esta de acuerdo.

Este caso podría ser el caso que marque la linia divisora que inicie el cese a las deportaciones brutales e injustas que se llevan acabo en todo el país.

En los próximos días usted escuchará más sobre el caso de Elvira. La Coalición 1 de mayo se unirá a muchos de esto esfuerzos y también lanzará una campaña en su apoyo.

Download PDF fact sheet on Elvira

Por lo tanto, le urgimos a que apoye el llamado de sus seguidores con lo siguiente:

  1. Escriba cartas a los Senadores de Illinois Richard Durbin y Barack Obama urgiéndoles que prevengan su deportación.
    Para el Senador Durbin: http://durbin.senate.gov/contact.cfm#contact
    Para el Senador Obama: http://obama.senate.gov/contact/index.php
  2. Envié cartas al periódico Chicago Sun Times pidiendo que dejen de demonizar a Elvira así como a todos los inmigrantes. Su correo electrónico es letters@suntimes.com
  3. Envíe cartas de apoyo directamente a Elvira a la organización con la que ella trabaja y que encabeza este esfuerzo en su apoyo, Sin Fronteras. Su correo electrónico es psf@somosunpueblo.com.
  4. Revise este pagina frecuentemente para más información sobre el caso.

En solidaridad,
Teresa Gutierrez
En nombre del Comité por Elvira Arellano de la Coalición 1o mayo

agosto 2006